Mi texto, “Inolvidable” comenzó siendo una historia demasiado ideal, como me hizo notar Emilia. Todo era perfecto y no sucedía nada fuera de lo normal. Todo era muy lineal, equilibrado, no había un desorden ni altibajos. No había ningún conflicto que generara un desequilibrio de la situación inicial. Por lo general, el lector espera la resolución de un conflicto o que suceda “algo” en la historia pero aquí no se daba.
Por eso decidí agregarle a la historia, una situación de conflicto. La situación que se relataba era una reconciliación, que de hecho suele ser una situación de discusión de bastante tensión. La historia en este caso, en esta segunda escritura, tiene una situación de tensión al principio, cuando la mujer abre la puerta de su casa descuidadamente y no ve a nadie afuera y luego la tensión aparece en el hecho del conflicto con esa persona tan especial para ella.
Luego de esta reescritura, Emilia me indicó que sería interesante, aplicar lo visto en el ensayo de Piglia respecto a la historia oculta (primera y segunda historia). Es por esto que comencé a agregar desde el principio, ciertos pensamientos de la narradora que no daban información sino que generaban intriga como por ejemplo “Es que ya no podía ver por el agujerito de la puerta y todavía no me acostumbraba a esa nueva vida”. Para el final de la historia, narra: “Finalmente, nos miramos otra vez, ahora con una sonrisa en mi rostro, me tomó del brazo y me ayudó a ubicarme en la silla” y “Después de la tragedia, nada me alegraba la vida”. A partir de estas frases, el lector puede pensar que se trata de una silla de ruedas y aparece una historia de una tragedia que durante todo el relato se mantuvo oculta. Así, la primera historia tiene que ver con el hecho de la reconciliación entre los dos sujetos y la historia oculta, tiene que ver con la situación de la mujer referida a esa tragedia.
Se generan interrogantes en el lector: ¿Qué le sucedió?, ¿La silla a la que hace referencia, era una silla de ruedas o una silla que estaba afuera, en el jardín? ¿Si estaba en silla de ruedas, a qué se debía? ¿Tenía que ver con esa tragedia que comentaba? ¿Esa tragedia fue un accidente, un robo o qué? Esas respuestas, en el texto no se encontrarán ya que el texto narrativo no explica, solo representa y describe. Todo quedará en la imaginación del lector.
Lei las 3 historias y me surgieron todas esas preguntas.
ResponderEliminarSobretodo cuando lei: todavía no me acostumbraba a esa nueva vida.
Habian varias cosas que no contabas y que al final no me cerraban pero con el proceso de escritura entendi todo mejor! Es verdad, como te dijo Emilia, que la primer historia era IDEAL y acabada...todo cerraba, estuvo bueno que le agregaras el conflicto!
Besos nos vemos el martes!! Lindo blog