lunes, 30 de mayo de 2011

Historia del Club Cultural Matienzo - Tercera versión

Sería interesante narrarles cómo fue creciendo este espacio cultural alternativo llamado Club Cultural Matienzo. Estuvimos hablando con uno de los socios, integrante de la comisión directiva y nos contó un poco acerca de la historia de este lugar. Cabe destacar que su función dentro del Club es de gran importancia ya que está muy involucrado con el proyecto. Coordina el departamento de arte, el de diseño y el de prensa/ comunicación/ difusión. Participa en la radio colmena como colaborador y a su vez es uno de los conductores del programa “Pica y Sigue” que transmite la radio. Por lo general, forma parte de la producción de proyectos, sobre todo de festivales interdisciplinarios y está íntimamente ligado a lo que se refiere al mantenimiento, infraestructura y diseño espacial de la casa.
El Club Cultural Matienzo tiene sus orígenes en el año 2008, tres años atrás, al inaugurarse en una casa antigua ubicada en el barrio de Belgrano o por qué no, de Palermo o Colegiales. Para ser más precisa, ya que con el barrio no puedo serlo, la dirección es Matienzo 2424.  Desde aquel momento hasta el día de hoy, el Club se fue desarrollando, cada vez más, en esta casona compuesta por dos pisos y una terraza y construída en el año 1922.
Este integrante de la comisión directiva nos contó que todo comenzó como un proyecto de un grupo de cinco socios, amigos desde hacía mucho tiempo. Cuatro se conocían desde la adolescencia y el quinto era amigo de uno de ellos. Una socióloga, un abogado, un especialista en sistemas, un cocinero y un artista visual lo componen. Tres de ellos estaban realizando un proyecto socio-cultural llamado International Student Network Buenos Aires destinado a estudiantes extranjeros. Principalmente, realizaban fiestas, jornadas de cine argentino subtitulado y torneo de fútbol. Los otros dos integrantes también estaban involucrados en una productora de “cultura alegre” llevando a cabo fiestas y proyectos de arte. Ambos estaban necesitando de un espacio en donde desarrollar estos emprendimientos por lo que decidieron compartir un mismo lugar. Al cabo de un año, fueron abandonando sus proyectos originales al pensar en algo superador y ahí surgió Matienzo.
Luego se fue incorporando una mayor cantidad de personas y hoy, se comprometen con el proyecto tanto contratados como voluntarios que se acercan al Club interesados por la propuesta, formando así un equipo de trabajo de sesenta personas.
Nos comentó que en la búsqueda de ese espacio, apareció esta casa antigua que estaba en muy mal estado pero que los había enamorado. Para realizar las refacciones necesarias tuvieron muchas perdidas de dinero ya que al principio los ingresos eran muy reducidos. Con gran esfuerzo y gracias a la ayuda de amigos y voluntarios que se acercaban a colaborar y a hacer donaciones, lograron restaurarla. De a poco fueron organizando eventos y esos fueron los primeros pasos.
Hoy en día el Club Cultural Matienzo brinda un espacio de gestación de ideas y proyectos a través de los cuales los artistas y aquellos interesados, pueden transformarse en gestores y productores de sus propios eventos. Gracias a esta posibilidad de concebirse como un espacio de creación y producción artística y de difusión de artistas, el Club fue incorporando mayor cantidad de actividades y actualmente se llevan a cabo eventos, ferias, exposiciones, ciclos y festivales de música, cine y teatro. También se desarrollan actividades de formación: cursos y talleres y una radio llamada Radio Colmena, a través de la cual transmiten programas diarios como “Plácido Domingo”,  “Juanita Juanita”, entre otras. A través de su blog, el CCM, abre la convocatoria para que aquellos interesados envíen sus producciones y se presente, así, la posibilidad de formar parte del staff. Además, se puede encontrar en el sitio, la cartelera de eventos e información sobre estos talleres, cursos y actividades.
El Club está orientado a un público conformado en mayor medida por jóvenes, interesados en el arte. Por las noches, deja abiertas sus puertas y se convierte en un lugar en donde los jóvenes pueden ir con su grupo de amigos a comer y tomar algo, mientras disfrutan del cálido y artístico ambiente. Los particulares murales que se pueden encontrar tanto en el frente de la casa, como en su interior, en la terraza, cautivan la atención de sus visitantes.
Nos comentó, además, que Matienzo superó ampliamente sus expectativas. Están sorprendidos por su crecimiento y por el lugar que ocupa hoy en el circuito independiente. Según sus palabras: Fuimos como muy día a día queriendo más, empezamos queriendo bastante y haciendo poquito, y ahora hacemos mucho y queremos mucho más”
Si hay algo que no cambió en Matienzo en todo este tiempo, fue su característica hogareña. Surgió entre un grupo reducido de personas pero estrechamente relacionadas entre sí, unidas por la amistad. Hoy, convertido ya en algo mucho más grande e involucrando mayor cantidad de sujetos, propone un espacio en donde los visitantes se encuentren cómodos y sientan cierto grado de familiaridad. Como ellos dicen, no reciben consumidores, sino huéspedes. La idea fue, desde siempre, crear un espacio en el que las actividades se desarrollaran en un contexto distendido, cómodo y acogedor. Y esto se ha logrado: uno percibe una sensación de comodidad al encontrarse rodeado de gente con buena vibra y envuelto en una música placentera que inunda el espacio. Durante el rato que uno pasa allí, se siente realmente como en su propia casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario