lunes, 29 de agosto de 2011

Ciclos (proyecto narrativo final)


Había llegado el día. Acostada sobre la cama y un poco desorientada mire a mi alrededor. Una luz blanca y brillante ingresaba por la ventana ubicada a mi izquierda e iluminaba la habitación. Fijé la mirada en el reloj que se encontraba en una de las paredes. Eran las ocho y veinte.
Los nervios, la ansiedad y la tensión invadían mi cuerpo débil. Necesitaba relajarme. Mis parpados cayeron lentamente y me dejé llevar. Al principio percibí un silencio sepulcral pero inmediatamente aparecieron algunos sonidos. Ruidos de autos andando, bocinas, la lluvia que caía afuera y un “pip” intermitente. Odiaba este último sonido. Me remitía al paso del tiempo y me recordaba que había vivido toda una vida. En ese instante, vi el rostro de Dolores. La recordaba a la perfección a pesar del paso de los años. Se la veía tranquila y alegre como siempre. Me decía que respirara. Tomé aire profundamente y exhalé. Sus enseñanzas me habían marcado y en los momentos importantes de mi vida, siempre me acordaba de ella. En los buenos y en los malos y este era uno de ellos.
Ahora podía escuchar mi propia respiración además de los otros sonidos. Percibía cómo el aire ingresaba en mi cuerpo, llegaba a mis pulmones, éstos se inflaban como globos y luego se vaciaban lentamente. Lo hice reiteradas veces y noté que mi cuerpo se había relajado. Dolores seguía ahí, podía oír su voz en mi cabeza pero la escuchaba cada vez más lejos y de a poco fui perdiendo la imagen de su cara.
De pronto, estaba volando. Era yo pero sana y feliz. El viento me rozaba la piel desnuda y el movimiento de mis cabellos blancos expresaba mi estado de libertad. Iba sin rumbo haciendo piruetas en el aire como una niña.
Miré hacia abajo y aprecié la vista panorámica que me proporcionaba la altura. Sólo podía divisar agua y más agua. No había tierra firme a mí alrededor. El océano, tan amplio y profundo me recibió repentinamente cuando empecé a caer en picada. Había intentado retomar el vuelo sin éxito; estaba realmente cansada.
Me sumergí, di vueltas y salí a flote en cuanto pude. Parecía un sueño pero no lo era. No podía serlo, todo me resultaba demasiado real. El aparente sueño se convirtió en pesadilla. Estaba completamente atrapada en una espaciosa realidad. Nadé y lo hice por horas, o al menos eso creo. Braceé en contra de la corriente. Ofrecí resistencia y luché por salvarme. Este pensamiento resonó en mi cabeza y repetí cada una de las palabras varias veces. Fue en ese momento en que comprendí el sentido de todo esto.
Dejé de luchar y aflojé mi cuerpo. La aceptación por fin había tomado forma. Observé los peces de todos los colores que me rodeaban mientras me hundía cada vez más en la inmensidad. Al mismo tiempo oía los sonidos del mar como una música placentera. Un nuevo mundo aparecía frente a mí.

Proceso de escritura del proyecto narrativo (version II - FINAL)



El proceso no fue fácil. Nadie dijo que iba a serlo. Rondaban los comentarios sobre un proyecto narrativo del cual yo sabía muy poco. Sentía que me había perdido de algo. Por ejemplo, no entendía exactamente cuál era la consigna. Con el paso del tiempo y hablando del tema con algunos compañeros me dí cuenta de que no era la única que se sentía perdida. Así fui comprendiendo de qué se trataba la cuestión. Lo que no sabía era realmente cómo lo iba a abordar.
Pasaron los días y la incertidumbre me estaba invadiendo. No sabía como encarar el proyecto narrativo. Noté que me sentía más atraída por una ficción que por una crónica o una etnografía, pero tampoco quería descartar opciones. Se me ocurrió escribir algo sobre mi viaje a Europa o continuar alguno de los textos que ya tenía de antes pero en verdad nada de todo eso me terminaba de convencer hasta que tuve una gran idea.
Hacia mucho que quería hacer el curso del Arte de vivir y por cuestiones de tiempo, principalmente, no había podido realizarlo hasta el momento. Averigüé y me informaron que justo comenzaba un curso para esas fechas y que acomodando mis horarios podía hacerlo.
Fue entonces que se me ocurrió que mi proyecto narrativo podía estar relacionado con este proyecto personal. Así comencé el curso y escribí en un anotador todo aquello que observaba que ocurría, mis sentimientos, pensamientos, ideas o frases. Pensaba que con esto era suficiente pero luego me preguntaba, ¿qué es esto? ¿Una crónica, una etnografía o una ficción? Me parecía que no era nada de eso. Y estaba en lo cierto. Tenía la materia prima pero no el producto final. Debía tomar aquello que tenía frente a mí como recurso para desarrollar mi verdadera narración. De hecho lo que yo pensaba que era mi proceso de escritura, tampoco lo era. Debía pulir muchas cosas. Seguí las indicaciones de Emilia y Claudia al respecto. Tomé la idea de Campbell sobre la estructura del relato. Según éste está conformado por una separación, luego una iniciación y por ultimo un retorno. Es decir, se parte de una situación inicial en donde el héroe vive en la cotidianeidad. Luego pasa de lo conocido a lo desconocido, produciéndose una separación entre ambos mundos. En ese proceso, sufre una transformación y luego retorna para contarlo. Esto es lo que quise plasmar en mi historia, el tema del cambio y la transformación; el pasaje de una situación inicial a otra.
Por otra parte, Emilia me recomendó que leyera los textos del cuadernillo sobre China/Japón que se había utilizado años anteriores en la cátedra. Pude notar en cada uno de los textos, diferente formas de escribir sobre viajes a Oriente, relacionados un poco al tema de las diferentes culturas. Por ejemplo, en el texto Sendas de Oku de Matsu Basho había dibujos orientales y letras chinas y se relataba el viaje día a día. En otro como En China y en Occidente de Yuan Zuzhi puede notarse cierta ironía. El autor comienza diciendo que hay muchos puntos en común entre las costumbres occidentales y las orientales pero a lo largo del relato enumera una extensa cantidad de diferencias entre ellas. En este punto, coincido con lo expuesto por Ana, una alumna de la cátedra del año pasado que había subido a su blog unas notas sobre su texto y que Emilia me había propuesto echarles un vistazo.
Por otra parte, observé los textos de Umbrales y Fronteras que me habían recomendado: Quien soy yo para que en mi tu pienses, Los palacios de incienso, Peras en el viento y Contra la pared. Si bien no todos eran textos de ficción, todos se relacionaban con lo que yo estaba pensando hacer: un pasaje de lo conocido a lo desconocido. El viaje y más precisamente el interior, estaba muy presente. Lo mismo en cuanto al tema de los sueños, de los pensamientos, del encierro e incluso lo espiritual.
Leí también el texto de Eugen Herrigel llamado “Zen en el arte del tiro con arco”. Me sirvió para ver como el narrador cuenta su experiencia en la cual intenta descifrar el concepto del Zen y de la Doctrina Magna. Aparece la figura de un maestro que también podía relacionar con mi experiencia. En el relato aunque no se hace explicito, se puede deducir que el aprendiz sufre una transformación que pasa por comprender el sentido de este arte.
Paralelamente, elegí como autor del ensayo de Piglia a Antón Chéjov. Me fascina su forma de escribir en el que aparecen dos historias y predomina el suspenso. Se deja entrever cada vez más la historia oculta pero no se dice ni explica nada. Entre ambos relatos existe una tensión que de hecho no se resuelve. Eso era lo que yo quería lograr. Sembrar la semilla y que florecieran de ella las interpretaciones del lector.
Así surgió mi proyecto narrativo “Ciclos”, un texto de ficción en el que la narradora que es la propia protagonista, relata un viaje al interior de ella misma.
En el texto se hace presente el tema de la respiración y la meditación vinculado al curso que realicé durante el receso. En este sentido también incluí en el relato el nombre Dolores tal como se llamaba mi instructora para que el lector lo identificara y relacionara con la figura a la que se hacía referencia.
La idea era que el lector notara que quien cuenta la experiencia es una mujer de edad avanzada que permanece enferma en un hospital y está a punto de someterse a una operación. En esa situación crítica, la mujer se relaja y entra en un estado meditativo en el que imagina que vuela sobre un océano. La mujer cae en el mar y nada en contra de la corriente tratando de sobrevivir.
En ese viaje comprende y acepta que su enfermedad la está matando y que debe resignarse. Descubre al mismo tiempo que si bien debía despedirse del mundo en el que vivía, otro nuevo le daba la bienvenida. Debía tomar conciencia de que había cumplido su ciclo en el anterior. Aquí aparece el tema de la vida y la muerte e incluso el de un renacimiento.
A esto se debe la elección del titulo para el proyecto narrativo mediante el cual quise hacer referencia a los ciclos vitales y a los de la respiración.
En un principio, había elegido un final que no terminaba de convencer. Por eso opté por eliminar el momento del dialogo entre el doctor y su asistente y de alguna manera cerrar el relato sin resolver la tensión entre las dos historias. Queda en el lector sacar sus propias conclusiones.

domingo, 21 de agosto de 2011

Ciclos


Había llegado el día. Acostada sobre la cama y un poco desorientada mire a mi alrededor. Una luz blanca y brillante ingresaba por la ventana ubicada a mi izquierda e iluminaba la pálida habitación. Fijé la mirada en el reloj que se encontraba en una de las paredes. Eran las ocho y veinte.
Los nervios, la ansiedad y la tensión invadían mi débil cuerpo. Necesitaba relajarme. Mis parpados cayeron lentamente y me dejé llevar. Primero percibí un silencio sepulcral pero inmediatamente aparecieron algunos sonidos. Ruidos de autos andando, bocinas, la lluvia que caía afuera y un “pip” intermitente. Odiaba este último sonido. Me remitía al paso del tiempo y me recordaba que había vivido toda una vida. En ese instante, vi el rostro de Dolores. La recordaba a la perfección a pesar del paso de los años. Se la veía tranquila y alegre como siempre. Me decía que respirara. Tomé aire profundamente y exhalé. Sus enseñanzas me habían marcado y en los momentos importantes de mi vida, siempre me acordaba de ella. En los buenos y en los malos y este era uno de ellos.
Ahora podía escuchar mi propia respiración además de los otros sonidos. Percibía cómo el aire ingresaba en mi cuerpo, llegaba a mis pulmones, éstos se inflaban como globos y luego se vaciaban lentamente. Lo hice reiteradas veces y noté que mi cuerpo se había relajado. Dolores seguía ahí, podía oír su voz en mi cabeza pero la escuchaba cada vez más lejos y de a poco fui perdiendo la imagen de su cara.
De pronto, estaba volando. Era yo pero sana y feliz. El viento me rozaba la piel desnuda y el movimiento de mis cabellos blancos expresaba mi estado de libertad. Iba sin rumbo haciendo piruetas en el aire como una niña.
Miré hacia abajo y aprecié la vista panorámica que me proporcionaba la altura. Sólo podía divisar agua y más agua. No había tierra firme a mí alrededor. El océano, tan amplio y profundo me recibió de pronto cuando empecé a caer en picada. Había intentado retomar el vuelo sin éxito ya que estaba realmente cansada.
Me sumergí, di vueltas y salí a flote en cuanto pude. Parecía un sueño pero no lo era. No podía serlo, todo me resultaba demasiado real. Me pellizqué intentando despertar pero no hubo caso. El sueño se convirtió en pesadilla. Estaba completamente atrapada en una espaciosa realidad. Nadé y lo hice por horas, o al menos eso creo. Braceé en contra de la corriente. Ofrecí resistencia y luché por salvarme. Este pensamiento resonó en mi cabeza y repetí cada una de las palabras varias veces. Fue en ese momento en que comprendí el sentido de todo esto.
Dejé de luchar y aflojé mi cuerpo. La aceptación por fin había tomado forma. Observé los peces de todos los colores que me rodeaban mientras me hundía cada vez más en la inmensidad. Un nuevo mundo aparecía frente a mí. El sonido del mar se vió interrumpido por una voz.
-          La perdimos…¿Hora?
-          Nueve cero cinco, Dr.

lunes, 15 de agosto de 2011

Tarde pero seguro

Hola a todos. Quería pedirles disculpas por haber subido hoy al blog y no ayer, pero la verdad estuve con muy poco tiempo. Me tocó ser autoridad de mesa para las elecciones de ayer y estuvo todo el día con eso. Llegué a mi casa bastante tarde y muy cansada. Estuve complicada durante la semana pero hice todo lo posible y subí el sábado lo que tenía pendiente. Hoy agregué una segunda versión del proyecto narrativo y unas notas sobre Chéjov. Saludos y nos vemos el martes.

Proyecto narrativo (segunda versión)

25 de Julio de 2011 – Primer día

Estaba ansiosa y con muchas ganas de arrancar el curso. Levantarme temprano era lo que menos me gustaba. Llegué, era temprano. Allí se encontraban unas pocas personas y había un clima tranquilo y agradable. Eran las 9:15 am y tenía mucho sueño. El lugar estaba ubicado en una galería de Barrio Norte, en el primer piso. Se ingresaba por una puerta de vidrio y ésta daba a una habitación bastante amplia con piso flotante y dos ventanales que daban a dos balconcitos respectivamente. Contra una pared había un sillón blanco. Se podían observar unas bibliotecas en donde habían colocado velas, fotos y otros adornos. Entre estas cosas se encontraba también un equipo de música. En el suelo se hallaban ubicadas unas sillitas con almohadones y mantas. Las mismas formaban un semicírculo alrededor del sillón.  Una música oriental se escuchaba de fondo. Fueron llegando más personas, cada uno con su botellita de agua. Me senté en una de las sillitas, cerré los ojos y me relaje escuchando el sonido de la música.

Dolores, la instructora, comenzó la clase, nos dio un cartelito a cada uno con nuestros nombres y nos indicó que debíamos presentarnos. Para eso, íbamos a saludar a cada uno diciendo nuestro nombre y a continuación la frase "te pertenezco". Para mí era algo un tanto extraño y gracioso. Decirle algo así a un completo desconocido me hacía ruido. Creo que a todos nos pasó lo mismo.

Luego nos pusimos en pareja y nos presentamos mutuamente. María era una abogada de 43 años de cabellos enrulados de un color castaño claro. Tenía ojos marrones y piel rosada. Parecía más joven y era muy simpática. Me contó que venía al curso por curiosidad, como yo.

Meditación: me sentía muy relajada, escuchaba los sonidos que me rodeaban. Tomaba conciencia de mi cuerpo. Por un momento me sentí en otro lugar. Mi cuerpo estaba inmóvil pero relajado. Sentí armonía y tranquilidad...

Dolores nos trajo una frutilla a cada uno. Eran casi las 12 del mediodía y de repente tenía hambre. Quería comérmela! Miramos la frutilla detalladamente. Cerramos los ojos, sentí la frutilla en mis manos y luego sobre mis labios. Era una sensación muy agradable. Podía percibir el aroma de la frutilla. Le di un mordisco y sentí su sabor en mi boca. Nunca había comido algo de esa manera. ”Estar al 100% siempre”
En general, este día sentí angustia pero también tranquilidad relajación.

Tres preguntas para reflexionar: ¿Qué es lo que más quiero en la vida? ¿Cuáles son las cosas que más me molestan? ¿Cuáles son mis expectativas del curso?

Isabel, una compañera, contó su situación. Su mala relación con su hijo que ahora estaba enfermo. Me sentí mal.

Nos despedimos y emprendí la vuelta a mi casa. Debía prepararme para ir a trabajar. Cuando salí a la calle y vi que llovía no lo podía creer. Parecía otro día completamente diferente ya que no había notado que durante esas horas se había largado.
Me dolía mucho la cabeza, me sentía abombada.

Tarea: pensar para el día siguiente la respuesta a la siguiente pregunta:¿Por qué cosas tomamos responsabilidad y por qué cosas no tomamos responsabilidad?

Notita: Tomar mucha agua y no comer nada que haya tenido ojos anteriormente (carne de vaca ni de cerdo, pollo, pescados, embutidos). Evitar alcohol y cafeína.

“Cuando uno planea un viaje es porque se quiere ir de donde está y comienza a imaginar ese lugar a donde se va a dirigir. Se sube al avión y viaja incomodo y molesto. Odia viajar en avión. Se pone ansioso y quiere llegar ya. Una vez que llega, recién ahí la pasa bien y está feliz. Una vez dicho esto, tengan en cuenta que este curso es un viaje en avión.” “En el campo de la mente, lo que resiste, persiste.”



26 de Julio de 2011 – Segundo día

Nos pusimos de a dos y le contamos al otro lo que habíamos pensado sobre la pregunta de tarea. Teresita, una mujer mayor, muy risueña y simpática me comentó que ella toma responsabilidades en función de ser una buena madre. Me contó una anécdota; Ella era amante de las plantas y odiaba a los caracoles porque se las arruinaba. Los quería matar pero como era semana santa, los puso en una bolsa y se los tiró al vecino. Ella dice que nunca tomó responsabilidades en cuanto a su alimentación y se arrepiente por eso.

“Debemos estar al 100 % con las cosas. Somos responsables de lo que hacemos pero también somos responsables de lo que no hacemos.”
Respiramos con Pranayama en tres posiciones. Luego cantamos el OM y sentimos las vibraciones. Las vibraciones que se producen con la A se sienten en la panza. La O, en el pecho y la M en la cabeza.

Las personas tienen dos lados: uno positivo y uno negativo. Las personas debido a estos dos polos se atraen y se repelen constantemente. No vemos los dos lados al mismo tiempo, sino que vemos uno a la vez. Las personas no cambian, debemos aceptarlas como son. Somos como somos en un momento dado y hay que aceptar al otro tal cual es. “No reaccionar, sino que aceptar para luego actuar.”

Hicimos un círculo y nos sacudimos, era bastante placentero. Tomábamos envión desde un costado, girábamos hacia nuestro otro lado y al llegar gritábamos “JA!“

Nos acostamos en el piso y empezamos a reírnos forzadamente. De repente todos estábamos tentados. Las risas eran contagiosas. Fue muy liberador y muy gracioso. Nos quedamos acostados un rato con los ojos cerrados y tomamos conciencia de nuestro cuerpo. La tranquilidad me inundó. Cuando me di cuenta, ya era la hora de irse y una vez más, tenía sueño y dolor de cabeza. Nos despedimos hasta el día siguiente.

Tarea: pensar la siguiente pregunta: ¿Qué necesito para ser feliz? ¿Cuándo va a ser eso?

27 de Julio de 2011 – Tercer día

Me bañe a la mañana y tenía mucha mas energía que los días anteriores.

Nos pusimos de a dos y pensamos sobre la pregunta de tarea. María, me dijo que necesitaba paz y tranquilidad. Su respuesta estaba más vinculada a su trabajo como abogada. A mí, la pregunta me hace ruido.

Hicimos respiración con pranayama en tres posiciones. Con los ojos cerrado, nos relajamos formando círculos con la cabeza. Giramos en un sentido y luego en otro.

Hicimos ejercicios de yoga y estiramiento. Corrimos de un lado a otro, y luego bailamos. Fue muy gracioso, todos estaban alegres. Felices. La felicidad está en uno. Separar objetivos de la felicidad.

Respiramos con las técnicas que habíamos aprendido y otra nueva. Una grabación decía SOU –JAM. Con el SOU nos indicaba que debíamos inhalar y con el JAM que debíamos exhalar. Así, nos marcaba el ritmo de la respiración. Durante el proceso se me entumecieron los labios. Tenía mucha sed. Un hormigueo que comenzó en mis manos y pies luego se expandió por todo mi cuerpo. Sentí fuego adentro mío y no lo soportaba. Se apagó el sonido de la grabación y la instructora nos indicó que nos acostáramos y nos relajáramos. A mí alrededor, escuchaba respirar y llorar. Luego, nos sentamos, siempre manteniendo los ojos cerrados. Fue una sensación extraña. Por un lado agradable y por otro, rara, diferente. Duró alrededor de una hora. Pasé por la angustia, emoción, miedo y extrañes.

Alexander, un compañero con el que no había cruzado demasiadas palabras me dijo que le irradiaba paz y tranquilidad. Me hizo sentir muy bien. Me pareció un gesto muy agradable, sobretodo en ese contexto. Sin conocernos demasiado, todos teníamos como un aprecio por el otro. Siempre estábamos atentos de que el otro estuviera bien y se sintiera cómodo. Todos éramos amables. Se empezaba a notar un vínculo entre nosotros. Ya no éramos completos desconocidos.

Tarea: ¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Dónde estoy?

Nos despedimos. Cuando salí seguía con bastante energía. De hecho con más energía aún de la que tenía cuando había llegado. A la tarde me agarró el bajón. Estaba cansada pero no tenía más el dolor de cabeza de los primeros días.

28 de Julio de 2011 – Cuarto día

Nos relajamos, tomamos aire e hicimos ejercicios con la cabeza. Giramos en un sentido formando círculos y luego en el otro sentido. Lo mismo hicimos con los brazos apoyando las manos en los hombros. Giramos formando círculos hacia delante y luego hacia atrás.

Debatimos sobre las preguntas con un compañero. Me tocó con Teresita nuevamente. Me dijo que en cuanto a quién era, era Teresita. ¿Qué era? tierra, agua, luz, sol, calor, mujer, madre, ama de casa, viuda. ¿Dónde estaba? Ahí, en el presente.

Debemos estar en el presente. Ni en el pasado, ni en el futuro. El pasado ya pasó. Las expectativas son barreras que nos bloquean y nos condicionan, por eso no debemos estar en el futuro. Debemos vivir al 100% el presente.

Nos relajamos, corrimos, bailamos. Luego nos agrupamos de a tres. La consigna era contar en ocho minutos nuestra historia de vida. Me tocó con Laura y Nicolás. Sus historias, como la mía, eran bastante fuertes. No pudimos contener el llanto. Fue un momento bastante angustioso para los tres pero muy liberador. “Es como desnudarse frente a un extraño” dijo Nicolás y sus palabras me resultaron exactas.

Formamos dos filas enfrentadas. Miramos al compañero de enfrente a los ojos, fijamente. Miré a Alexander, luego a Nicolás y por ultimo a Susana. En ese momento me di cuenta de que cuando miramos a quienes nos rodean, nunca los miramos a los ojos fijamente, sino que miramos un rostro. Para mí fue genial, cada uno me transmitía algo diferente. Fue muy profundo. Alex me transmitía bondad y tranquilidad. Nicolás con sus ojos claros como los de Alex y pelo canoso me transmitía tristeza y desesperación. Susana fue con la que sentí menos conexión, sin embargo me transmitió mucha alegría.

Nos pusimos de a dos y la consigna era que uno debía aplaudir y el otro no podía permitirle que lo hiciera. Fue muy gracioso. Pato aplaudía con dos dedos y yo estaba enroscada a su alrededor tratando de impedirlo.

Respiramos con las técnicas del día anterior. Esta vez no sentí tanto fuego pero sí un hormigueo en mi cuerpo. Para cuando terminamos ya era la hora por lo que nos despedimos hasta el día siguiente.

Tarea: pensar ¿Cuándo llegué a este planeta? ¿Qué pienso hacer durante mi estadía? ¿Hasta cuándo me pienso quedar?


29 de Julio de 2011 – Quinto día

Estaba un poco cansada pero estaba durmiendo muy profundo los últimos días por lo que había podido descansar bastante. Sentía un poco de nostalgia al pensar que ya se terminaba, quedaba este día y uno más.

Nos relajamos haciendo ejercicios con la cabeza y con los brazos. Me junté con Andrea y me comentó respecto a las preguntas de tarea que ella había llegado a este planeta hacía muchos años atrás. Estaba convencida de que había vivido en las civilizaciones egipcias. Me dijo que cree que esta es su última vida en el planeta Tierra y que piensa disfrutar el hoy mientras viva esta vida. Esta segura de que llegado el momento, dejaría este cuerpo y su nueva vida sería en Venus. Lo decía en serio, nada era en chiste.

Respiramos. Ya no se sentía tan desagradable.

Nunca TRATAR. Siempre HACER TODO LO POSIBLE.

Ejercicio de a dos: definirnos a partir de palabras que se nos vinieran a la cabeza.
Me tocó con Marta. Ella me dijo que era Marta, flor, mujer, madre, hermana, agradable, buena, graciosa, simpática, cariñosa, amable, luz, entre otras cosas.

Ya quedaban menos días, todos estábamos alegres, contentos. Ya hablábamos todos con todos y había un muy buen clima. Intimo, familiar. Nos reíamos y la pasábamos bien.

Tarea: Pensar las siguientes preguntas: ¿Qué hice que me produjo mucha felicidad? ¿Qué hago para elevar los valores humanos en los demás?
Traer un regalo unisex y hacer dos cartas: una para mí y otra para una persona a quien le recomendaría el curso. Lleva algo dulce para merendar al día siguiente.

30 de Julio de 2011 – Sexto día

Relajamos el cuerpo y respiramos.

Hablamos sobre todo lo que vimos durante el proceso. Dolores nos agradeció por estar allí y me emocioné. Ella no sabe como terminó en donde esta hoy, pero sabe que esta haciendo lo que le gusta. Le encanta lo que hace y eso no es algo que pueda decir cualquiera.

Nos pidió que dijéramos en una palabra que nos produjo el curso. Tomo de todos: armonía, tranquilidad, conexión con uno mismo y con los demás, paz, alegría, emoción, angustia, tristeza, miedo, relajación, felicidad.

Nos pusimos de a tres y pensamos sobre lo que preguntas. Me tocó con Juan y Alex. Ninguno de los dos pensó en un momento en particular que le haya dado felicidad sino en aquellos momentos en que hacen los que quieren y lo que les gusta y los llena de alegría. En el caso de Juan, el estar con su familia y en el de Alex como músico, tocar. En cuanto a los valores, Juan es jefe y trata de inculcar valores desde ahí, desde el lugar que le toca esperando que el día de mañana aquellos que les toque estar en su lugar, puedan transmitirlos nuevamente. En el caso de Alex, deja todos los días frases en facebook llamando a la reflexión y transmitiendo valores.

Bailamos, nos reímos. José un hombre muy gracioso que aparentaba ser más joven de lo que sus cabellos blancos reflejaban, decía que las mujeres estábamos más lindas luego de estos seis días.

Nuevamente nos pusimos en filas enfrentadas y nos miramos a los ojos fijamente. Vi el rostro de José, miré fijamente a sus ojos y no pude evitar sonreír. Tenía un espíritu tan jovial.

Nos pusimos en círculo y dejamos todos los regalos en el centro; luego cada uno eligió uno a la cuenta de tres. El que tenía cada uno en su mano debía pasárselo al de la derecha. Era momento de abrir el regalo, ya le correspondía a cada uno. Miré el obsequio que tenía en mis manos. Era un rectángulo envuelto en papel de regalo. El envoltorio era muy chistoso porque tenía pegados chocolates. Lo abrí. “Los siete pasos hacia el amor” del Dalai Lama. Qué oportuno. Miré los regalos de los demás y había algunos también muy originales y significativos. Relojes de arena, plantas, chocolates y más libros.

Armamos un picnic y merendamos. Fue un momento muy agradable. Ya era la hora de despedirnos por lo que saludé a todos y salí con María, mi angelito. Me dijo unas palabras y nos despedimos. Caminé a casa en armonía, era el fin del comienzo.

Un poco sobre Antón Chéjov

Antón Chéjov
1860-1904
Médico, escritor y dramaturgo ruso.
De la corriente naturalista, maestro del relato corto. Uso del monólogo como técnica innovadora.
Chéjov nació en Taganrog, el puerto principal del Mar de Azov. Era hijo de un tendero y nieto de un siervo que compró su libertad. Chéjov era el tercero de seis hermanos. Su padre, Pavel Yegorovich Chéjov, director del coro de la parroquia y devoto cristiano ortodoxo, les impartió una disciplina estricta y muy religiosa, que a veces adquiría rasgos despóticos. Ese es uno de los motivos por los que Chéjov siempre fue un amante de la libertad y de la independencia. La madre de Chéjov, Yevgeniya, era una gran cuenta cuentos y entretenía a sus hijos con historias de sus viajes junto a su padre (un comerciante de telas) por toda Rusia.
El padre de Chéjov empezó a tener serias dificultades económicas en 1875; su negocio quebró y se vio forzado a escapar a Moscú para evitar que lo encarcelaran. Hasta que no finalizó sus estudios de bachillerato en 1879, Antón no se reunió con su familia. Comenzó a estudiar Medicina en la Universidad de Moscú.
En un intento de ayudar a su familia, Chéjov comenzó a escribir relatos humorísticos cortos y caricaturas de la vida en Rusia bajo el pseudónimo de “Antosha Chejonté”.
Chéjov se hizo médico en 1884 pero siguió escribiendo para diferentes semanarios. En 1886 Chéjov se había convertido ya en un escritor de renombre. Ese mismo año publicó su primer libro de relatos, Cuentos de Melpómene; al año siguiente ganó el Premio Pushkin gracias a la colección de relatos cortos Al Anochecer.
Aparte de su faceta como autor teatral, Chéjov destacó como autor de relatos, creando unos personajes atribulados por sus propios sentimientos que constituyen una de las más acertadas descripciones del abanico de variopintas personas de la Rusia zarista de finales del siglo XIX y principios del XX. 
Chéjov pasó gran parte de sus 44 años gravemente enfermo a causa de la tuberculosis que contrajo de sus pacientes a finales de 1880. La enfermedad lo obligó a pasar largas temporadas en Niza (Francia) y posteriormente en Yalta (Crimea), ya que el clima templado de estas zonas era preferible a los crueles inviernos rusos.
En mayo de 1904 ya se encontraba gravemente enfermo, por lo que el 3 de junio se trasladó junto con su mujer Olga al spa alemán de Badenweiler, en la Selva Negra. Desde allí escribió cartas a su hermana Masha, en las que se podía apreciar que Chéjov estaba animado. En ellas describía las comidas que le servían y los alrededores, y aseguraba que se estaba recuperando. En su última carta, se quejaba del modo de vestir de las mujeres alemanas. Fallece el 2 de julio.
Su cuerpo fue trasladado a Moscú en un vagón de tren refrigerado que se usaba para transportar ostras, hecho que molestó a Máximo Gorki. Está enterrado junto a su padre en el cementerio Novodévichi, en Moscú.

sábado, 13 de agosto de 2011

Proceso de escritura del proyecto narrativo (versión I)

8 de Agosto de 2011

Proyecto narrativo en proceso 

Acá van algunas de las notas que tome!

Estaba ansiosa y con muchas ganas de arrancar el curso. Pero levantarme temprano... era lo que menos me gustaba. Llegué, temprano. Encontré allí unas pocas personas, había un clima tranquilo, agradable. Tenía sueño! eran las 9:15 am. Era una habitación bastante amplia con dos ventanales que daban a dos balconcitos respectivamente. Un sillón estaba contra una pared. Podía observar unas bibliotecas con velas, fotos y otros adornos. Entre esas cosas se encontraba un equipo de música. Había sillitas en el piso con almohadones y mantas. Una música oriental se escuchaba de fondo. Fueron llegando más personas, cada uno con su botellita de agua. Me senté en una de las sillitas, cerré los ojos y me relaje escuchando el sonido de la música.

La instructora comenzó la clase, nos dio un cartelito a cada uno con nuestro nombre y nos indicó que nos debíamos presentar. Para eso, íbamos a saludar a cada uno diciendo nuestro nombre y a continuación "te pertenezco". Para mí era algo un tanto extraño y gracioso. Decirle algo así a un completo desconocido me hacía ruido. Creo que a todos les pasó lo mismo.

Luego nos pusimos en pareja y nos presentamos mutuamente. María, abogada de 43 años, cabellos enrulados de un color castaño claro, ojos marrones. Piel rosada. Muy simpática. Me contó que venía al curso por curiosidad, a ver de qué se trataba, como yo.

Meditación: me sentía muy relajada, escuchaba los sonidos que me rodeaban. Tomaba conciencia de mi cuerpo. Por un momento me sentí en otro lugar. Mi cuerpo estaba inmóvil pero relajado. Armonía y tranquilidad...

Dolores nos trajo una frutilla a cada uno. Eran casi las 12... de repente tenia hambre. Quería comérmela! Miramos la frutilla detalladamente. Cerramos los ojos, sentí la frutilla en mis manos y luego sobre mis labios. Era una sensación muy agradable. Me llegaba el aroma de la frutilla. Le di un mordisco y sentí su sabor en mi boca. Nunca había comido algo de esa manera.

ESTAR AL 100% SIEMPRE

Sentí angustia. Sentí tranquilidad y relajación.

Tres preguntas para reflexionar:
¿Qué es lo que más quiero en la vida?
¿Cuáles son las cosas que más me molestan?
¿Cuáles son mis expectativas del curso?

Isabel, una compañera, contó su situación. Su mala relación con su hijo, ahora enfermo. Me sentí mal.

Nos despedimos. Salí a la calle. Llovía y ni lo habíamos notado. Parecía otro día completamente diferente.
Me dolía mucho la cabeza, me sentía abombada.


Esto es todo por hoy... Buen comienzo de semana para todos! nos vemos el martes saludos!


Notas sobre los textos narrativos de la antología Umbrales y fronteras
Teórico Jueves 09/06

Quién soy yo para que en mí tú pienses por Ivanna Soto

Centro evangélico, Iglesia.
Asiste en varias oportunidades.
Explora un espacio desconocido.

Los palacios de incienso y la superstición programada por Romina Miguez

Etnografía.
Año 2008. La autora explora un terreno que le generaba miedo: la santeria
Prejuicios sobre este mundo desconocido.

Peras en el viento por Iñaki Arzuaga

Viaje onírico.
Benja
El campo y el viento. Las leñas y el fuego
Recolectaban peras y huevos.

Contra la pared por Belén Rizzo

Texto de ficción.
Viaje al interior del individuo.
Hace referencia a pensamientos.
Está dividido en capítulos.
Tristeza, lágrimas, calor, voces, sombras, son conceptos que se repiten en el texto.


Territorio de China/ Japón

Notas





Viajes – Chiang tzu

Lao Tzu: “El placer del viajar reside en la contemplación de la variedad. Algunas gentes viajan y solo ven lo que tienen delante de los ojos; cuando yo viajo, contemplo el incesante fenómeno del cambio”
Hu Ch’ eng Tzu le dijo al respecto: “Siempre que vemos ago, contemplamos algo que está cambiando y casi siempre, al ver eso que cambia, no nos damos cuenta de nuestros propios cambios. (…) El viajero cuya mirada se dirige hacia su propio ser, puede encontrar en él mismo todo lo que busca. (…) El gran viajero no sabe a donde va; el que de verdad contempla, ignora lo que ve (…). Sus ojos (los del gran viajero) no miran un objeto y después otro; todo lo ve junto. A esto es a lo que llamo contemplación.”

En China y en Occidente – Yuan Zuzhi

Artículo de diario.
Pequeña biografía al principio. ¿Se refiere a sí mismo en tercera persona? El autor del artículo hace referencia a Yuan Zuzhi como si fuera otro y no él mismo.
Comienza diciendo que las costumbres occidentales tienen puntos en común con las de China pero luego enumera una extensa serie de diferencias entre ambas. Lo hace utilizando un tono irónico.

Sendas de Oku – Matsu Basho

Matsu Basho nacio en 1644 en Ueno. Su padre era un samurai de escasos recursos al servicio de una familia muy poderosa, los Todo. Conoce a un integrante de la familia prestando servicios y se hace amigo. Amaban la poesía. Sus nombres literarios eran Sengin y Sobo. Sengin muere y Basho por este motivo, huye apenado a Kioto.
En 1683 publica su primer diario de viaje; en 1687 escribe un relato de su excursión de Kashima y un poco después emprende una nueva y larga excursión de once meses, origen del tercer y cuarto diario. En 1689 se inicia la peregrinación que relata Oku no Hosomichi. Basho tenía cuarenta y cinco años y el viaje duró dos años y medio. El texto se refiere a los primeros seis meses únicamente. En 1694 se enferma en Ono y muere el 12 de Octubre de ese año.

En el relato cuenta lo que va ocurriendo cada día de viaje.
Al principio describe un estado de nostalgia por irse.
Se observan fragmentos de poesías que escribía espontáneamente, en el momento y lugar en que se encontraba, tanto él como su compañero de viaje, Sora. Éste lo ayudaba en los quehaceres diarios.
Luego se separan, ya no viajan juntos porque Sora se enferma.



¿Sushi o five o'clock tee?

Nunca estuve ni en China ni en Europa, así que me dejé llevar tanto por lo que me contaron Henri Michaux como Yuan Zuzhi.

Siguiendo con el formato de Zuzhi, podría decir que el escritor francés con origen belga tiene muchas referencias bibliográficas online. Mientras que del chino pude encontrar muy pocas. Traduje de una página de internet unos párrafos del libro “Joining the global public: word, image, and city in early Chinese newspapers” de Rudolf G. Wagner, y lo combiné con lo que dice el texto: Nació en el seno de una ilustre familia de letrados, su abuelo Yuan Mei fue un reconocido oficial y poeta. Si bien estaban en una buena posición económica, la rebelión de Taiping complicó mucho la situación familiar hasta que Zuzhi se convierte en el editor conjunto de Xinbao. En 1883 realiza un viaje a Europa y a partir de sus anotaciones escribe una larga lista de confrontaciones entre China y Occidente (propiamente el texto que leí para el taller)

Buscando también sobre el autor, encontré el número digitalizado de “El correo de la UNESCO”. El texto que le sigue al de Zuzhi es uno de Sarmiento, y luego “Un general chino en Paris” de Cheng-Ki-Tong, que me resultó muy interesante ya que noto una relación con el extrañamiento hablado en clase a propósito de Geertz y nuestro trabajo etnográfico. El autor hace referencia a un artículo de Félix Regamey en el cual habla sólo sobre Japón, ya que en su visita a China se sintió agobiado en las calles por la población y decidió irse. De ahí el hecho de omitir mencionado país. “Ahora bien, su artículo en la Revue bleue ha constituido para mí una auténtica sorpresa. Me he dado cuenta de que el Sr. Regamey no ha visto la China. La ha visitado, sin embargo, pero me veo obligado a decirle lo que él dice a Pierre Loti: "La observación durante una escala tiene sus riesgos"

Volviendo (si es que alguna vez me fui) a la nota, podría mencionar algo de Michaux. Nació en 1899 en Bélgica. Aparte de poeta, fue pintor y dibujante, a pesar de que en un principio, quiso ser medico, estudios que abandonó para viajar en el puesto de marino mercante. El viaje realizado por Extremo Oriente, entre 1931 y 1932, le proporciona el material para el libro Un bárbaro en Asia (1933).

Las comparaciones hechas por los dos autores son distintas y parecidas a la vez. Para empezar, parten de lo mismo, el material a comparar es el mismo, pero creo que Michaux lo hace desde un lado más reflexivo. Además de ser más detallado y de mencionar semejanzas y diferencias ocasionalmente, su trabajo es mucho más minucioso. Recorre aspectos referidos a la cultura en sí, desde el arte, el teatro, la escritura, la música, pero también pasa por el transporte, el amor, la sabiduría. A veces me dejo llevar y creo que intenta no emitir juicios. Hasta que me encuentro con “Los chinos nos detestan. Nos consideran malditos entrometidos, que no podemos dejar nada en paz. Obuses, latas de conserva, misioneros, toda nuestra actividad se la tiramos a la cabeza.
Por eso ¡qué odio! Y en Extremo Oriente qué envidia a la vez. ¡Cómo parecer inocente! Todo ese odio continuamente asentado sobre mi, me ha predispuesto mal hacia ellos” Otras veces los defiende y los “glorifica” ¿Quién te entiende Henri?

El tono de Zuzhi es totalmente distinto, y para mí, mucho mas divertido. En su pequeña biografía hablan del humor con el que escribe, yo lo noté como ironía, lo que fuera, me gustó. Es conciso “Ellos ésto, nosotros aquello”. Pero a pasar de lo que todo el texto diga, él empieza diciendo “Las costumbres occidentales tienen puntos en común con las de China, las pocas diferencias que surgen a veces no deben extrañarnos, si se piensa en las varias decenas de miles de li que separan a ambas regiones del mundo” a pesar de esto, el prefirió centrarse en las diferencias, las habrá encontrado mas interesantes de contar, vaya uno a saber…

El tener que haber leído estos dos textos me recordó a mi misma, haciendo mi etnografía. Buscando extrañarme, ser objetiva con los Scouts en un primer momento, y después teniendo en cuenta mi reescritura me sentí un poco como Zuzhi, porque yo también busque semejanzas y diferencias. A veces nos olvidamos de los diferentes tipos de turista, si lograremos observar más que mirar, buscar esos puntos casi imperceptibles que hacen a las cosas realmente interesantes. Si es que llego a ver a Mickey Mouse, me podría poner a prueba, tratando de reflexionar qué pienso de él, si lo considero las orejas del capitalismo o una parte de mi infancia.



27 de Julio de 2011

Primeros días de viaje

Les cuento que el lunes empecé el curso del Arte de Vivir que había comentado... somos alrededor de 30 personas y como el curso es para mayores de 18 años, el rango de edad es bastante amplio: hay jóvenes, adultos y mayores. La mayoría somos mujeres... la persona a cargo del curso es una mujer de unos 50 años. En estos días estuvimos aprendiendo técnicas de respiración muy interesantes. Además meditamos e hicimos yoga. Cada clase la coordinadora nos estuvo formulando preguntas para que pensáramos y reflexionáramos a lo largo del día y para luego contestarlas al día siguiente. Por ejemplo, la pregunta que nos llevamos de tarea hoy fue: ¿Quién soy? ¿Qué soy? y ¿Dónde estoy?. La experiencia por ahora es muy buena e interesante... noto que estoy tomando conciencia de cosas tan fundamentales como lo es la respiración...uno la naturaliza y le resta importancia sin darse cuenta de lo realmente importante que es para nuestra existencia... Cada clase dura entre 2 horas y media y 4 horas (de acuerdo al día) y es puro relax!! Estoy yendo en el turno de la mañana (arrancamos tipo 9 de la mañana) y me queda solamente un ratito como para bañarme y comer algo y después irme a trabajar... asique llego a mi casa a la noche MUERTA! Estuve tomando notas cada uno de estos días pero entre el cansancio y el tiempo no las pude pasar a la compu. Ya las subiré un poco más adelante.... Leí los textos que nos indicó Claudia por mail (Breve glosario de narratología y Los proyectos de escritura en el taller). Creo que me van a resultar de gran utilidad y seguro les voy a sacar mayor provecho más adelante. Creo que mi proyecto narrativo va a consistir en un texto narrativo en el cual voy a relatar mi experiencia, lo que aprendí, lo que me pasó... Quizás utilizaría la forma de "diario intimo" dentro del relato... qué les parece? espero que les esté yendo bien con sus proyectos! saludos para todos!


28 de Julio de 2011

Comentario de Emilia

Emilia ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Primeros días de viaje": 

Hola Camila!

Te veo muy entusiasmada. Van algunas recomendaciones:

- Subí al blog las notas que vas realizando, pegada a tu experiencia

- Podrías ir leyendo (y haciendo notas de lectura) de los siguientes textos:

*El cuadernillo sobre China/Japón (uno de los Territorios que se consiguen en Apuntes, no sé si ya lo compraste). Al respecto de estos textos, podés mirar las notas de una alumna del taller del año pasado, Ana: http://ninadondevas.blogspot.com/2010/07/sushi-o-five-oclock-tee.html
*De umbrales y fronteras:
Quién soy yo para que en mí tu pienses
Los palacios de incienso...
Peras en el viento
Contra la pared

Empezar leyendo ayuda a movilizar ideas, a pensar en el cómo contar, por eso es un primer paso muy importante en el proceso de escritura.


- Por qué no relees las consignas del cuadernillo y buscás alguna que te ayude a trabajar esta materia narrativa? Te sugerimos que evites el formato de diario íntimo y trates más bien de buscar, a partir de esta experiencia, relaciones entre narración/viaje/ciencias sociales.

Saludos!

Emilia 


24 de Julio de 2011

Vivir 

Hola a todos! En esta ocasión ya puedo decirles mejor lo que tengo pensado hacer respecto al proyecto narrativo. Finalmente el viernes pude inscribirme en el curso del Arte de Vivir! Ahora que ya está confirmado puedo decírselos. Es un curso que tengo ganas de hacer desde hace mucho tiempo porque me genera curiosidad y que por una cosa u otra no lo podía hacer. Para los que no lo conocen, les cuento resumidamente que dura seis días consecutivos (lleva dos horas y media o tres horas por día). Se realiza yoga, ejercicios de estiramiento y relajación, te enseñan técnicas de respiración y meditación. Sostienen que la respiración es la conexión entre el cuerpo y la mente y que por lo tanto, es clave para manejar nuestras emociones negativas y para liberar nuestro verdadero potencial. La idea es aprehender estos conceptos y técnicas con el fin de aumentar la sensación de bienestar, mejorar la salud y reducir el estrés, entre otras cosas. Me parece muy interesante escribir sobre esta experiencia, como un viaje al interior de uno mismo. Creo que lo haría como una narración. Mi idea es tomar notas sobre cada uno de esos seis días (qué pasó, que me pasó, etc.) y creo que una vez terminado el curso decidiré bien cómo armar el proyecto (si como etnografía, como narración, como crónica.). Se aceptan comentarios y opiniones! Incluso si alguno ya lo hizo estaría bueno que me cuente su experiencia personal! El curso lo empiezo este lunes asique ya el martes les escribiré contándoles un poco cómo fueron los primeros días...Saludos!!


12 de Julio de 2011

Catársis 

Como se habrán dado cuenta, la semana pasada hice mi catársis a través de  este medio.
Ahora veo todo un poco más claro, incluso lo relacionado a mi proyecto narrativo. Se me estuvieron ocurriendo ciertas ideas, que poco tienen que ver con las que tenía y que describí anteriormente. Esta nueva idea tiene que ver con algo que tengo muchas ganas de hacer desde hace bastante tiempo y que me genera bastante curiosidad hacer. Por ahora prefiero sólo adelantar eso y no decir de qué se trata (como no estoy segura de si voy a poder hacerlo, no quiero ilusionarme).Estuve viendo algunas cosas sobre Chejov y Carver.. sus biografías, sus obras... pero aún no decidí que autor elegir para leer algún cuento suyo y tomarlo como referencia para el proyecto.La semana que viene supongo y espero escribirles algo más concreto... tenganme paciencia!Saludos!


17 de Julio de 2001

Comentario de Emilia

Emilia ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Catársis": 

Camila,

Esperaremos hasta el próximo martes, entonces. Esperamos algunas pistas para poder ayudar.

Saludos!

Emilia


06 de Julio de 2011

Incertidumbre 

Si hay un sentimiento que me está atormentando últimamente en muchos aspectos es la incertidumbre.  Qué hago y qué NO hago? Me preguntó todo el tiempo. Esa incertidumbre debo confesar que se aplica también al proyecto narrativo. PASO A PASO... a no entrar en crisis. Crónica, narración o etnografía? Creo que narración ficcional. Me gusta la ficción... bastante. Pero me da miedo el tema del verosímil...La palabra viaje para mí este año tiene mucho significado, con lo cual podría tratarse de una narración de ficción relacionado a algo que me haya sucedido en el viaje que realicé este año a Europa. Relacionado a algún sitio que haya visitado? Viajar fue algo increíble y que me dio mucho placer, sería interesante... No estoy segura... qué historia podría contar? Qué anécdota podría elegir? hay varias...También podría continuar con mi texto narrativo ficcional "Música, cartas y alcohol"? Desarrollar más...quizás sacar a la luz lo cometido por Amelie? o relatar su escape luego de ocurrido el hecho...? Muchas preguntas, pocas respuestas. Muchas dudas. No se, no se, no se, no se.