sábado, 13 de agosto de 2011

Proyecto narrativo en proceso una vez mas

25 de Julio de 2011 – Primer día

Estaba ansiosa y con muchas ganas de arrancar el curso. Pero levantarme temprano... era lo que menos me gustaba. Llegué, temprano. Encontré allí unas pocas personas, había un clima tranquilo, agradable. Tenía sueño! eran las 9:15 am. Era una habitación bastante amplia con dos ventanales que daban a dos balconcitos respectivamente. Un sillón estaba contra una pared. Podía observar unas bibliotecas con velas, fotos y otros adornos. Entre esas cosas se encontraba un equipo de música. Había sillitas en el piso con almohadones y mantas. Una música oriental se escuchaba de fondo. Fueron llegando más personas, cada uno con su botellita de agua. Me senté en una de las sillitas, cerré los ojos y me relaje escuchando el sonido de la música.

La instructora comenzó la clase, nos dio un cartelito a cada uno con nuestro nombre y nos indicó que nos debíamos presentar. Para eso, íbamos a saludar a cada uno diciendo nuestro nombre y a continuación "te pertenezco". Para mí era algo un tanto extraño y gracioso. Decirle algo así a un completo desconocido me hacía ruido. Creo que a todos les pasó lo mismo.

Luego nos pusimos en pareja y nos presentamos mutuamente. María, abogada de 43 años, cabellos enrulados de un color castaño claro, ojos marrones. Piel rosada. Muy simpática. Me contó que venía al curso por curiosidad, a ver de qué se trataba, como yo.

Meditación: me sentía muy relajada, escuchaba los sonidos que me rodeaban. Tomaba conciencia de mi cuerpo. Por un momento me sentí en otro lugar. Mi cuerpo estaba inmóvil pero relajado. Armonía y tranquilidad...

Dolores nos trajo una frutilla a cada uno. Eran casi las 12... de repente tenia hambre. Quería comérmela! Miramos la frutilla detalladamente. Cerramos los ojos, sentí la frutilla en mis manos y luego sobre mis labios. Era una sensación muy agradable. Me llegaba el aroma de la frutilla. Le di un mordisco y sentí su sabor en mi boca. Nunca había comido algo de esa manera.

ESTAR AL 100% SIEMPRE

Sentí angustia. Sentí tranquilidad y relajación.

Tres preguntas para reflexionar:
¿Qué es lo que más quiero en la vida?
¿Cuáles son las cosas que más me molestan?
¿Cuáles son mis expectativas del curso?

Isabel, una compañera, contó su situación. Su mala relación con su hijo, ahora enfermo. Me sentí mal.

Nos despedimos. Salí a la calle. Llovía y ni lo habíamos notado. Parecía otro día completamente diferente.
Me dolía mucho la cabeza, me sentía abombada.
Tarea: pensar para mañana la respuesta de la siguiente pregunta :¿Por qué cosas tomamos responsabilidad y por què cosas no tomamos responsabilidad?

Notita: Tomar mucho agua y no comer nada que haya tenido ojos anteriormente (carne de vaca ni de cerdo, pollo, pescados, embutidos). Evitar alcohol y cafeína.


26 de Julio de 2011 – Segundo día

“En el campo de la mente, lo que resiste, persiste.”

Nos pusimos de a dos y le contamos al otro lo que habiamos pensado sobre la pregunta de tarea. Teresita, una mujer mayor, muy risueña y simpatica me comentó que ella toma responsabilidad de ser buena madre. Me contó una anécdota de que en semana santa no quería matar a unos caracoles que odiaba porque le arruinaban unas plantas. Ella es amante de las plantas. Entonces los puso en una bolsa y se los tiró al vecino. Ella dice que no toma responsabilidad de su alimentación.

Debemos estar al 100 % con las cosas. Somos responsables de lo que hacemos pero también somos responsables de lo que no hacemos.

Respiramos con Pranayama en tres posiciones.

Cantamos el OM y sentimos las vibraciones. La vibraciones que se producen con la A se sienten en la panza. La O, en el pecho y la M en la cabeza.

Las personas tienen dos lados: uno positivo y uno negativo. Las personas debido a estos dos polos se atraen y se repelen, constantemente. No vemos los dos lados al mismo tiempo, sino que vemos uno a la vez. Las personas no cambian, debemos aceptarlas como son. Somos como somos en un momento dado y hay que aceptar al otro tal como es.

No reaccionar, sino que aceptar para luego actuar.

Hicimos un círculo y nos sacudimos, era bastante placentero. Tomábamos envión desde un costado y girábamos hacia nuestro otro lado. Al llegar gritábamos “JA!“

Nos acostamos en el piso y empezamos a reírnos, forzadamente. De repente todos estábamos tentados. Las risas eran contagiosas. Muy liberador, muy gracioso.
Después sentía paz y tranquilidad. Nos quedamos acostados un rato con los ojos cerrados. Tomamos conciencia del cuerpo.

Tenía sueño y dolor de cabeza.
Tarea: pensar la siguiente pregunta: ¿Qué necesito para ser feliz? ¿Cuándo va a ser eso?
Nos despedimos hasta el día siguiente.



27 de Julio de 2011 – Tercer día

Me bañe a la mañana y tenía mucha mas energía que los días anteriores.

Nos pusimos de a dos y pensamos sobre la pregunta de tarea. María, me dijo que necesitaba paz y tranquilidad. Su respuesta estaba más vinculada a su trabajo como abogada. A mí, la pregunta me hace ruido.

Hicimos respiración con pranayama en tres posiciones. Con los ojos cerrado, nos relajamos formando círculos con la cabeza. Giramos en un sentido y luego en otro.

Hicimos ejercicios de yoga y estiramiento. Corrimos de un lado a otro, y luego bailamos. Fue muy gracioso, todos estaban alegres. Felices.

La felicidad está en uno. Separar objetivos de la felicidad.

Respiramos con las técnicas que habíamos aprendido y otra nueva. Una grabación decía SOU –JAM. Con el SOU nos indicaba que debíamos inhalar y con el JAM que debíamos exhalar. Nos marcaba el ritmo de la respiración. Durante el proceso se me entumecieron los labios. Tenía mucha sed. Un hormigueo que comenzó en mis manos y pies comenzó a inundarme el cuerpo. Sentí fuego adentro mío. No lo soportaba. Se apagó el sonido de la grabación. La instructora nos indicó que nos relajáramos, que nos acostáramos. A mí alrededor, escuchaba respirar y llorar. Luego, nos sentamos siempre manteniendo los ojos cerrados. Fue una sensación extraña. Por un lado agradable y por otro, rara, diferente. Duró como una hora…Angustia, emoción, miedo, extrañes.

Alexander, un compañero con el que no había cruzado demasiadas palabras me dijo que le irradiaba paz y tranquilidad. Me hizo sentir muy bien. Me pareció un gesto muy agradable, sobretodo en ese contexto. Sin conocernos demasiado, todos teníamos como un aprecio por el otro. Siempre estábamos atentos de que el otro estuviera bien y se sintiera cómodo. Todos eramos amables. Se empezaba a notar un vínculo entre nosotros. Ya no eramos completos desconocidos.

Tarea: ¿Quién soy?¿Qué soy?¿Dónde estoy?

Nos despedimos. Cuando salí seguía con energía. De hecho con más energía aún de la que tenía cuando había llegado. A la tarde me agarró el bajón. Estaba cansada pero no tenía más el dolor de cabeza de los primeros días.

28 de Julio de 2011 – Cuarto día

Nos relajamos, tomamos aire e hicimos ejercicios con la cabeza. Giramos en un sentido formando círculos y luego en el otro sentido. Lo mismo hicimos con los brazos apoyando las manos en los hombros. Giramos formando círculos hacia delante y luego hacia atrás.

Debatimos sobre las preguntas con un compañero. Me tocó con Teresita nuevamente. Me dijo que en cuanto a quien era, era Teresita. Qué era? tierra, agua, luz, sol, calor, mujer, madre, ama de casa, viuda. Dónde estaba? Ahí, en el presente.

Debemos estar en el presente. Ni en el pasado, ni en el futuro. El pasado ya pasó. Las expectativas son barreras que nos bloquean y nos condicionan. Debemos vivir al 100% el presente.

Nos relajamos, corrimos, bailamos.

Nos agrupamos de a tres. La consigna era contar en ocho minutos nuestra historia de vida. Me tocó con Laura y Nicolás. Sus historias como la mía, eran bastante fuertes. No pudimos contener el llanto. Fue un momento bastante angustioso para los tres pero muy liberador. “Es como desnudarse frente a un extraño” dijo Nicolás y sus palabras me resultaron exactas.

Formamos dos filas enfrentadas. Miramos al compañero de enfrente a los ojos, fijamente. Miré a Alexander, luego a Nicolás y por ultimo a Susana. Nunca miramos a los ojos fijamente, sino que miramos un rostro. Para mí fue genial, cada uno me transmitía algo diferente. Fue muy profundo. Alex me transmitía bondad y tranquilidad. Nicolás con sus ojos claros también y pelo canoso me transmitía tristeza y desesperación. Susana fue con la que sentí menos conexión, sin embargo me transmitió alegría.

Nos pusimos de a dos y la consigna era que uno debía aplaudir y el otro no podía permitirle que lo hiciera. Fue muy gracioso. Pato aplaudía con dos dedos y yo estaba enroscada a su alrededor tratando de impedirlo

Respiramos con las técnicas del día anterior. Esta vez no sentí tanto fuego pero sí un hormigueo en mi cuerpo.

Nos despedimos.
Tarea: pensar ¿Cuándo llegué a este planeta? ¿Qué pienso hacer durante mi estadía? ¿Hasta cuándo me pienso quedar?


29 de Julio de 2011 – Quinto día

Estaba un poco cansada pero estaba durmiendo muy profundo los últimos días por lo que había podido descansar bastante. Sentía un poco de nostalgia al pensar que ya se terminaba, quedaba este día y uno más.

Nos relajamos haciendo ejercicios con la cabeza y con los brazos.

Me junté con Andrea y me comentó respecto a las preguntas de tarea que ella había llegado a este planeta hacía muchos años atrás. Estaba convencida de que había vivido en las civilizaciones egipcias. Me dijo que cree que esta es su última vida en el planeta Tierra y que piensa disfrutar el hoy mientras viva esta vida. Esta segura de que llegado el momento, dejaría este cuerpo y su nueva vida sería en Venus. Lo decía en serio, nada era en chiste.

Respiramos. Ya no se sentía tan desagradable.

Nunca TRATAR. Siempre HACER TODO LO POSIBLE.

Ejercicio de a dos: definirnos a partir de palabras que se nos vinieran a la cabeza.
Me tocó con Marta. Ella me dijo que era Marta, flor, mujer, madre, hermana, agradable, buena, graciosa, simpática, cariñosa, amable, luz, entre otras cosas.

Ya quedaban menos días, todos estábamos alegres, contentos. Ya hablábamos todos con todos y había un muy buen clima. Intimo, familiar. Nos reíamos y la pasábamos bien.

Tarea: Pensar las siguientes preguntas: ¿Qué hice que me produjo mucha felicidad? ¿Qué hago para elevar los valores humanos en los demás?
Traer un regalo unisex.
Hacer dos cartas: una para mí y otra para una persona a quien le recomendaría el curso.
Traer algo dulce para merendar al día siguiente.

30 de Julio de 2011 – Sexto día

Relajamos el cuerpo y respiramos.

Hablamos sobre todo lo que vimos durante el proceso. Dolores nos agradeció por estar allí y me emocioné. Ella no sabe como terminó en donde esta hoy, pero sabe que esta haciendo lo que le gusta. Le encanta lo que hace y eso no es algo que pueda decir cualquiera.

Nos pidió que dijéramos en una palabra que nos produjo el curso. Tomo de todos: armonía, tranquilidad, conexión con uno mismo y con los demás, paz, alegría, emoción, angustia, tristeza, miedo, relajación, felicidad.

Nos pusimos de a tres y pensamos sobre lo que preguntas. Me tocó con Juan y Alex. Ninguno de los dos pensó en un momento en particular que le haya dado felicidad sino en aquellos momentos en que hacen los que quieren y lo que les gusta y los llena de alegría. En el caso de Juan, el estar con su familia y en el de Alex como músico, tocar. En cuanto a los valores, Juan es jefe y trata de inculcar valores desde ahí, desde el lugar que le toca esperando que el día de mañana aquellos que les toque estar en su lugar, puedan transmitirlos nuevamente. En el caso de Alex, deja todos los días frases en facebook llamando a la reflexión y transmitiendo valores.

Bailamos, nos reímos. José un hombre muy gracioso que aparentaba ser más joven de lo que sus cabellos blancos reflejaban, decía que las mujeres estábamos más lindas luego de estos seis días.

Nuevamente nos pusimos en filas enfrentadas y nos miramos a los ojos fijamente. Vi el rostro de José, miré fijamente a sus ojos y no pude evitar sonreír. Tenía un espíritu tan jovial.

Nos pusimos en círculo y dejamos todos los regalos en el centro; luego cada uno eligió uno a la cuenta de tres. El que tenía cada uno en su mano debía pasárselo al de la derecha. Era momento de abrir el regalo, ya le correspondía a cada uno. Miré el obsequio que tenía en mis manos. Era un rectángulo envuelto en papel de regalo. El envoltorio era muy chistoso porque tenía pegados chocolates. Lo abrí. “Los siete pasos hacia el amor” del Dalai Lama. Qué oportuno. Miré los regalos de los demás y había algunos también muy originales y significativos. Relojes de arena, plantas, chocolates y más libros.

Armamos un picnic y merendamos. Fue un momento muy agradable.

Salí con María, mi angelito. Me dijo unas palabras y nos despedimos.

Caminé a casa en armonía, era el fin del comienzo.

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