Buenos Aires, 31 de Mayo de 1990
Estimado Elliot:
Tengo la sensación de que pasaron años desde que nos despedimos en el aeropuerto de Orly y en realidad eso fue hace tan sólo tres meses. Es que sucedieron tantas cosas... Este viaje se convirtió en un terrible desastre.
La gira con la banda por Latinoamérica venía muy bien y conocimos lugares increíbles. La gente aquí es muy cálida y siempre fuimos bienvenidos. Nos recibieron muy amablemente en todos los lugares a los que fuimos a tocar.
La pesadilla comenzó hace unos días, cuando llegamos con los muchachos a Buenos Aires. Como siempre me decías y yo no te escuchaba, todo sucedió por culpa del alcohol. Temo por mí, querido Elliot, creo que estoy en graves problemas. Juro que intenté no tomar o por lo menos, tomar en menor medida, como te prometí. Hay algo en mí que me incentiva siempre a tomar más y más; nunca estoy satisfecha. Vos sabés cuánto me gusta el whisky…
Esa noche, la primera en Buenos Aires, luego de tocar en un centro cultural alternativo, me pasé de la raya y cometí un terrible delito del cual me arrepiento profundamente. No puedo quitarme de la cabeza la imagen de esa pobre chica… Nadie sabe sobre esto (ni siquiera los chicos de la banda) y no puede salir a la luz. Por este motivo debo regresar a Francia antes de ser descubierta. Solo quiero huir aún sabiendo que eso no solucionaría las cosas. Los recuerdos me atormentan y me siento abatida, además de cobarde.
Anhelo volver a caminar por las calles de Paris, vistiendo mis prendas favoritas y mi boina negra, observar durante horas a mi querida Torre Eiffel. En fin, que todo fuera como antes.
Te escribo esta carta, mon amour, para que me ayudes a salir de aquí. Recibirás otra escrito con indicaciones para llevar adelante mi plan. Si todo sale bien, cuando nos reencontremos te explicaré con detalles lo ocurrido… me resulta imposible plasmarlo en pocas líneas.
Sólo tenés que saber que no tuve intenciones de hacer lo que hice. Estaba fuera de mí y no era conciente de mis actos. Haría cualquier cosa por volver el tiempo atrás. Estos últimos meses, cada minuto que pasaba, parecía transcurrir dentro de un sueño. Ahora, ese sueño se convirtió en una pesadilla y lo único que deseo es despertar.
Te extraña y te quiere mucho,
Amelie.
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